Stanley Kubrick: la odisea del mítico director


Este 26 de julio, Stanley Kubrick, quien abandonó este mundo de manera repentina en 1999, cumpliría 89 años. Su genialidad rebasó fronteras y creó innovación en una industria tan mediática como el cine, es por eso que es difícil que un personaje tan legendario como él muera del todo.

La mítica historia del cineasta inició un 26 de julio de 1928 en el Bronx. Hijo primogénito de un doctor y de una ama de casa, nunca tuvo gusto por la escuela, comenzó con otras aficiones como el béisbol siendo fan de los Yankees. Gustaba de leer pero con sus malas notas y bajo IQ no le auguraban un futuro promisorio. En la preparatoria despertó su afición por la fotografía, lo que marcaría el inicio de su carrera como director. Su primer trabajo como fotógrafo lo obtuvo en la revista Look, donde mostró su creatividad y talento. Gracias al dinero que ganó, además de algunas inversiones familiares, dio el salto por fin a la pantalla grande.

Dirigió muy pocas películas, pues su trabajo era exhaustivo y muy selectivo, por lo que se puede narrar su camino a través de las mismas. Sus primeras dos cintas: Fear and Desire y Killer’s Kiss, no tuvieron repercusión alguna en la escena del cine, pero conocer a James B. Harris le permitió formar una sociedad con él para hacer su primer trabajo importante The Killing, que aunque no fue un éxito comercial, ha sido considerada como una gran película de culto. Al estilo de Orson Welles, que en su época no impresionó a mucha gente pero sí al productor Dore Schary de Metro-Goldwyn-Mayer, quien le consiguió su primer película exitosa: Paths of Glory.

Esta producción fue su primer triunfo comercial y apenas contaba con 29 años. Mostró gran carácter al dirigir también lo que sería su primer película controversial, estelarizada por Kirk DouglasPaths of Glory cuenta la historia de una brigada francesa a la que le encargan una misión suicida, por lo que el comandante de la unidad encarnado por Douglas da la orden de no llevar a cabo la misión, así que él y toda su unidad serían enjuiciados. El tinte anti-militarista y el tomar al escuadrón francés, la llevó a ser censurada por años en Francia, pero en Hollywood había sido un éxito.

En 1960 dirigió su primer cinta épica y la cual sería la más cara en la historia del cine americano hasta entonces: Spartacus, trabajo que le dio cuatro Premios de la Academia y que le permitió a Kubrick descubrir que tenía la habilidad para realizar producciones de gran manufactura. Producida en parte por el protagonista Kirk Douglas, que hacía el papel de Espartaco, en el filme de época colaboraron alrededor de 10,000 actores. Los problemas de participación en la toma de decisiones de Kubrick disolvieron su relación con Douglas, pero su carrera ya había sido lanzada a gran escala.

En 1962 realizó un filme de monumental producción en el que tendría el completo control y de paso sería una vez más una cinta muy controversial. Estamos hablando de LolitaKubrick se fue a trabajar a Inglaterra para no tener problemas de censura con su nuevo trabajo, en el cual adaptaría la novela de Vladimir Nabokov, al que incluso convenció de adaptar el guión y lo cual generó gran polémica porque Stanley utilizaría muy poco del material que hizo Nabokov. Además cambió detalles importantes en la trama comparada con el libro. Trabajaría por primera vez con el genial Peter Sellers, que protagonizó a un hombre mayor que se enamora de una joven de 14 años y que para estar cerca de ella decide casarse con su madre. En esta película se muestra el sello de Stanley, animando a Sellers a improvisar en algunas escenas para hacerlas más cómicas. Lolita resultó ser otro controvertido éxito del cineasta.

¿Qué tal suena una sátira sobre la Guerra Fría para un gran filme? Eso sería el siguiente trabajo de Stanley: Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, mejor conocida simplemente como Dr. Strangelove. Una completa ridiculización sobre el conflicto nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética que llevó a la pantalla grande tomando como base la novela Alerta Roja de Peter George, con ella consiguió ganar algunos BAFTAS y ser considerada para los Oscares, con una comedia negra en la que Peter Sellers era de nuevo el protaganista en dos roles distintos y que al día de hoy son considerados magistrales. Una cinta en la que se apreciaban diferentes líneas de historia, con algunas improvisaciones y con la genialidad estética de Kubrick, dando como resultado una obra espectacular del llamado Séptimo Arte que obtuvo importantes ganancias y grandes calificaciones de la crítica que literalmente se rindió a los pies de este genio de la dirección.

¿Ciencia Ficción? Considérenlo hecho, porque 2001: A Space Odyssey, lanzada en 1968, fue una obra maestra que revolucionó el genero con una gran innovación en los efectos visuales hasta entonces y de hecho gracias a esta faceta Kubrick ganó el único premio Oscar que fue atribuido directamente a su trabajo. Basada en el relato corto El Centinela de Arthur C. Clarke, una historia con muchas bifurcaciones donde el director trae a la pantalla grande preguntas sobre el existencialismo, la evolución, la tecnología, la vida extraterrestre y la inteligencia artificial. Generó muchas ganancias y gran aceptación de la crítica ya que en varias ocasiones se ha considerado este filme como el mejor y más influyente en la historia del cine.

Después vino A Clockwork Orange en 1971 basada en una mutilada versión de la novela de Anthony Burguess, en la que Stanley imprimió muchos de sus sellos particulares como escenas de improvisación, efectos en cámara lenta, tomas que se repitieron una y otra vez de varios ángulos hasta que obtenía el resultado deseado. Una película considerada demasiado agresiva por los temas sexuales, psicológicos y violentos que trataba. Pudo haber sido un fracaso, pero por el contrario siguió cosechando grandes éxitos para Stan.

Posteriormente vino Barry Lyndon en 1975 y fue entonces que el cineasta se dirigió al camino del terror y suspenso con la adaptación de la novela The Shining, de Stephen King, protagonizada por un genial Jack Nicholson y Shelley Duvall. Tuvo buen impacto en taquillas y un inicial rechazo por parte de la crítica que no estaba acostumbrada a este tipo de trabajos de Kubrick, pero que pasado el tiempo supieron darle el valor correcto a dicho filme.

En 1987 Kubrick volvió a volar alto al presentar Full Metal Jacket. Su último trabajo tardó mucho tiempo en llegar y fue una re adaptación de otra película, aunque Stanley se basó en la novela original Traumnovelle de Arthur Schnitzler que dio lugar a Eyes Wide Shut, interpretada por Tom Cruise y Nicole Kidman. Su contenido fue censurado por el alto contenido sexual en la trama dividiendo de esta manera los comentarios de los expertos, en donde un grupo alegaba un mejor resultado luego de doce años de experiencia en la dirección mientras que otros tantos tachaban el filme como impresionante con una narrativa bien cuidada.

Stanley Kubrick no presenció el estreno de la película pues murió el 7 de marzo de 1999 y su llegada a los cines sería hasta junio de ese mismo año. Su genialidad y talento singular lo convirtió en uno de los directores que más aportó al cine, con grandes atrevimientos en cada una de sus cintas, por lo que es considerado uno de los más influyentes de la historia del Séptimo Arte. Su obsesión con la perfección y su falta de miedo a generar controversia, lo convirtieron en una leyenda, que aún se hecha de menos y se agradece por las maravillosas obras de arte que dejó como legado grabado para siempre en nuestras memorias.