Russian Red convierte el Teatro Diana en su Karaoke

Fotografía: Yorch Gómez/Teatro Diana

¿Saben cuál es la distancia exacta entre Madrid y Guadalajara?, así fue como comenzó Lourdes González su interacción con el público tapatío, quienes entregados recibieron a la madrileña la noche del pasado sábado en el Teatro Diana.

Su primera presentación en la ciudad estuvo marcada por la emotividad, característica indudable de su voz y música, pero llevada a otro nivel por quienes se dieron cita en el recinto, pues aunque no se vio lleno en su totalidad, sí hinundó de elogios, aplausos y uno que otro grito de declaración de amor a la cantante española, convirtiendo el foro en un espacio íntimo y exquisito.

Leiden, la artista encargada de abrir el concierto, presentó sus temas más conocidos, además de los últimos sencillos de su material Los Muertos También Dejan Flores, preámbulo perfecto por parte de la intérprete México-cubana para lo que vendría después.

Un foro plasmado de una atmósfera vibrante y mágica recibió a Russian Red, ataviada en un conjunto plateado, plataformas, además de su infaltable labial rojo, la peliroja salió a escena y de inmediato tomó su guitarra. Su banda, conformada por bajista, baterista, piano, guitarra y una bella voz femenina a los coros, todos aparecieron luciendo vestuario blanco, atuendo que enmarcaba los adornos de su alrededor: cascadas brillantes coloridas caían del techo, detalles plateados pegados a los instrumentos y luces de colores, terminaban por adornar la escenografía.

Los primeros acordes de la noche llegaron con ”Take My Breath Away”, cover que forma parte del último material discográfico de la cantante, Karaoke, y del cual se desprende la gira de conciertos que la ha llevado por diferentes escenarios del mundo. Interpretó cada uno de los temas de este disco, durante casi la hora y media que duró el show, además de las canciones más famosas de sus antiguos álbumes, entre ellas las más coreadas fueron ”Cigarettes”, ”The Sun The Trees”, ”Loving Strangers” y ”The Memory is Cruel”. Antes de dar inicio a cada pieza, Russian daba una pequeña introducción, palabras que hablaban de historias, anécdotas y vivencias, acto que dio un toque teatral al concierto.

Una noche llena de folk, amores y desamores, no podía terminar sin el ‘pequeño obsequio’ de Lourdes a los tapatíos, la canción ”Todas mis palabras”, cantada en español y solo acompañada de su guitarra, momento con el que la protagonista de la noche cerró su recital, no sin antes prometer regresar muy pronto a la ciudad.