No Country for Old Men: A 10 años de la obra maestra de los Coen


Los hermanos Joel y Ethan Coen han sido en los últimos años una de las parejas más productivas en el mundo del cine; han realizado diferentes filmes con diferente clases de recursos y resultados. Iniciaron como todos, poco a poco pero gracias a su excelentísima sátira policiaca Fargo (1991) hicieron que todo su trabajo comenzara a ser seguido y analizado. Desde películas de culto como The Big Lebowski O Brother, Where Art Thou?, éxitos taquilleros como su Western True Grit o su sátira de espionaje Burn After Reading, hasta fracasos en todos los sentidos como Intolerable Cruelty Hail, Caesar! y así podemos recorrer todos sus trabajos, pero sin lugar a dudas fue hace diez años que grabaron su nombre en oro puro con la increíble No Country for Old Men.

Esta magnífica historia ubicada en Texas en 1980 es una adaptación de un Western a un tiempo moderno. Lejos de vaqueros e indios o de ladrones de diligencias, sitúa a un desocupado Llewelyn Moss (interpretado por Josh Brolin) encontrando los restos de una riña suscitada después de un fallido intercambio entre narcotraficantes y de lo cual Moss recoge un botín millonario sin saber que se ha echado en contra a un enemigo despiadado y lleno de principios llamado Anton Chigurh (interpretado magistralmente por Javier Bardem) el cual se quitará todos los escollos de por medio para conseguir su fin. Esta historia pasa frente a las narices de las autoridades que son rebasadas por los hechos (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) y lo cual hace que el viejo Sheriff Ed Tom Bell (papel dejado en manos de Tommy Lee Jones) no sepa si seguir en la pesquisa o dar un paso al costado por un mundo que ya no es como en los buenos tiempos.

Una historia que no tiene paréntesis al inicio o al final y que sigue una línea de tiempo en momentos lenta, en otros más veloz, pero en todo caso siempre atinada que nos muestra una descarnada cacería, con suerte y destino incluidos entre la cual, por imposible que parezca, debemos entender que la belleza es posible y que los villanos pueden tener más escrúpulos que los virtuosos y donde las autoridades pueden decidir dejar las cosas en manos de alguien más.

El guión resultó ser tremendo, tanto que les hizo ganar el premio de la Academia a mejor guión adaptado, pues hicieron un trabajo magistral con el libro de Cormac McCarthy homónimo a la película y generaron diálogos ingeniosos y personajes mágicos.

Con toda suerte de giros No Country for Old Men dio frescura el genero del Western que siempre se tejía de la misma manera y con una preciosa labor de Javier Bardem (acreedor al Oscar a mejor actor de reparto por esta película), que nos regala el más logrado de sus trabajos gracias a un villano más real, más humano y no por su similitud con alguno en particular, sino porque este anti-héroe nos hace entender que las personas malas si pueden llegar a conseguir lo que buscan.

Acreedora de varios premios desde Oscars, BAFTAS, Globos de oro, entre muchos otros, esta cinta que cumple diez años en este 2017, es sin lugar a dudas ya un clásico del cine, en la cual los hermanos Cohen se pueden regodear de haber hecho una película casi perfecta y de la cual solo el espectador puede tener la última palabra. Lo que es un hecho, es que se generarán demasiadas preguntas y muy pocas respuestas, que convierten a esta cinta única en su género y un deleite que prevalecerá con el tiempo.

No Country for Old Men. 2007. Joel Cohen, Ethan Cohen. Estados Unidos.  Paramount Vantage y Miramax Films.