México, a un mes del terremoto del 19 de septiembre

Fotografía: Chilango

Hace un mes justamente, la tierra de CDMX, Estado de México, Puebla y Morelos se cimbró con un temblor de 7.1 en la escala Richter, dejando dolor y destrucción por doquier; uniéndose así a los estados de Oaxaca y Chiapas que acababan de ser desolados por el mismo fenómeno.

Nosotros como jóvenes hemos aprendido valiosas lecciones al pasar el tiempo, aunque hay miles de cosas que todos pueden nombrar desde su propia experiencia, aquí hay algunos detalles que hemos observado.

 

Lo Bueno:

  1. La solidaridad, el amor por el prójimo y la fuerza de voluntad son valores que en este país parecían haberse desvanecido, pero a raíz de este evento tan doloroso parece ser que se necesitaba que algo cimbrara nuestro interior para darnos cuenta que está ahí, que nunca se ha ido, que jóvenes, adultos, viejos, mujeres, hombres, discapacitados, personas en situación de calle, etc. tenemos un corazón grandísimo y que muchos no dudaron en poner en riesgo su propia integridad física con tal de dar la mano al más necesitado en ese momento tan doloroso, esa fuerza sigue presente.
  2. Cuando utilizamos las redes sociales a nuestro favor, auxilian de una manera maravillosa. Muchos colectivos han surgido y han ayudado muchísimo, y disculpen por todos los que olvidaré mencionar porque son muchas personas las que han ayudado. Seres humanos  valiosos como aquellos que hicieron los Stickers de Frida, el colectivo Verificado 19S, el colectivo Cómo Ayudar México, Hogar Terremoto CDMX, el colectivo de juegos La Matatena y Territorio MX. Por otro lado, aquellos considerados Tuitstars, personas del medio de la farándula como Belinda, José María Yaspik, Gael García, Diego Luna, Juan Villoro, Guillermo del Toro, la UNAM, el IPN y otros más que se lanzaron a las redes sociales para ofrecer su ayuda.
  3. Un aplauso para organizaciones como los Soldados y La Marina, Cruz Roja, Bomberos y Protección Civil de todo el país. Doctores y  enfermeras incansables, empresas como Amazon, Uber, Dominos, 3M y 500 mil más que han hecho todo lo posible para organizar y repartir ayuda.
  4. Un aplauso para los nuevos héroes, desde las brigadas internacionales, los perros rescatistas , TÚ mismo y todos los que como tú cooperaron como pudieron, donaciones, trabajando y organizando centros de acopio, retirando escombros, haciendo y llevando comida, apoyando a negocios locales que lo perdieron todo, ¡bravo héroes!, es lo que México necesita y seguirá necesitando hasta que este país vuelva a levantarse en su cuerpo y dignidad que cayó a los suelos por el terremoto pasado.

Lo Malo:

  1. La gente que perdimos, los hogares, escuelas y edificios que desaparecieron mientras al mismo tiempo caía la esperanza, el amor y la vida de miles de mexicanos, además de aquellos que no saben donde vivirán el día de mañana porque lo perdieron todo, al final de cuentas, este fenómeno no tiene piedad y arrancó la vida literal y figurativamente de tajo.
  2. La indiferencia de las autoridades que no se presentaron a tiempo, que no han hecho todo lo posible, que están pidiendo herramientas en lugar de proveerlas de nuestros impuestos, que rechazan ayudas y que siguen evitando su responsabilidad para con este país.
  3. Los medios que inventaron historias sensacionalistas, que no tienen el tacto para pedir una entrevista a gente cansada, dolida, derrumbada; que han desinformado y lucrado con el dolor, este país no se merece estos medios.

Lo Feo:

  1. Las autoridades que se valieron del caos y robaron víveres para re-etiquetarlos y pararse el cuello diciendo que fueron de ellos. A los funcionarios que no han hecho nada, a las que se ríen antes de las tomas y frente a las cámaras lloran, a las que no les importan los mexicanos que con su sudor pagan sus salarios; a estos gobernantes, diputados, senadores, que han demostrado no tener corazón. No son todos, es verdad, pero sí la mayoría.
  2. A los delincuentes que han robado, mentido, extorsionado y sumido más en desgracia a personas que ya sufrían con este temblor. Se ha demostrado que en el país hay personas buenas, pero que siguen existiendo estas manzanas podridas a las que nadie podrá perdonar y que carguen con esto en su conciencia si es que la tienen.
  3. Las constructoras y funcionarios corruptos de los edificios colapsados. Esas vidas perdidas que de ninguna manera las podrán restituir.