Leiden, cautivante y envolvente

Fotografía: Lizzy Zubieta / Locación: Café Candela

Una mujer que ha expuesto su arte, y que más que un deseo, era una necesidad que reclamaba su propio ADN. Una viajera del mundo que cargaba en su bagaje el peso, o la bendición, de provenir de una familia de literatos que indirectamente la dotaron de un talento infinito y cautivante carisma.

Aunque creció rodeada de personajes como Gabriel García Márquez o Mario Benedetti, quienes hacían paradas obligadas en la casa de su abuelo, el poeta Roberto Fernández Retamar, cuando éstos visitaban Cuba, se considera una compositora tardía a pesar de haber mantenido esta cercana relación con la literatura y el arte en general desde los primeros años de su vida.

Desde muy pequeña se familiarizó con el aprendizaje en la ejecución de instrumentos musicales, volviéndose intérprete hasta su adolescencia, incursionando en el mundo de la música a los trece años de edad con su primera banda, inclinada al género punk.

Se mudó a Tijuana con sus padres, en donde se embriagó de los sonidos que la ciudad le ofrecía y rescató no solo la música norteña sino el gran arrojo que había por la oleada grunge que sin duda empapó a la cantautora, volviéndose uno de sus géneros más influyentes. Cuando llegó el momento, decidió estudiar la carrera en Sociología en Guadalajara, ciudad a la que se muda y que marca un antes y después que se vio reflejado en su proyecto de vida.

En 2008, escribe su primera canción, misma que “desanudó partes que ni siquiera sabía que existían de su persona. “Desde entonces supe que quería dedicarme a eso toda la vida”, finaliza con mirada emocionada que casi transmite más que sus propias palabras. “Beso y pájaro” fue el primer tema que desató la energía de la cubana y está plasmado en su primer EP que llevó el nombre de Ave (2011).

A la par de esta inquietud musical y luego de finalizar la Licenciatura en Sociología en la Habana, Leiden retoma y estudia una carrera artística en la que se especializa en música y artes escénicas. Tras desarrollarse en la dramaturgia y finalizar temporada en la obra “Opera de los tres centavos” decide que, aunque estuviera enamorada de las bondades que ofrece el teatro, se dedicaría en un cien por ciento a la música y entonces, la historia comenzó oficialmente.

De vuelta en Guadalajara, llega su primer álbum homónimo en junio de 2014, el cual albergaba su casi recién talento descubierto al que direccionó a través de un sonido propositivo y particular, en donde las letras no fueran predecibles y se explorara lo más recóndito de nuestro lenguaje para poder mostrarlo en una pieza atemporal y arriesgada, que no se asemejara a ninguna propuesta actual, consiguiendo así su primer tema llamado “Cuando soñaba”, que apenas y compartió en la plataforma digital Spotify se volvió viral a nivel mundial, ofreciendo a Leiden un impacto más que positivo que la tomó de la mano y la llevó a presentarse en importantes festivales como Vive Latino, Rock x la Vida, FIMPRO y otros monumentales como el colombiano Rock al Parque , los cuales de inmediato creyeron en esta ‘defensora de sus propias canciones’.

 

Con un marco teórico musical amplio que había nutrido gracias a su ir y venir entre México y Cuba, además de los mágicos lugares que se sumaron a su conquista, Leiden estaba lista para cristalizar vivencias y sabias reflexiones de vida en un nuevo álbum que manifestara su notable evolución y que al mismo tiempo, le permitiera lograr una perspectiva clara de su lugar dentro del mundo de la música y del gusto de su público, así fue como llegó Los muertos también dejan flores, disco con el que pudo sentir la admiración de sus colegas y seguidores mediante el apoyo monetario que brindaron para su creación por tratarse de un proyecto “fondeado”, recibiendo a cambio una obra maestra que los deleitó por completo.

Con el inicio de este nuevo portal, la cubana se acicaló entre creaciones que dieron paso a un sonido más experimentado en el que se muestra como una portadora de la nueva canción latinoamericana que entrega experiencias de vida poéticas que se deslizan entre inspiradoras metáforas que bailan al ritmo de su sonido vanguardista y que se mecen en el ciclo circular de la vida.

Su gracia infinita e innato talento le han brindado la oportunidad de habitar en el excelso gusto de miles de personas a nivel internacional que vibran con sus simbólicos versos en los que profundiza de forma instrospectiva y saca lo mejor de sus dotes artísticos, ofreciendo al mundo entero una propuesta única, que posee el arrebato vehemente de la generación contemporánea y conserva amorosamente sus arraigadas raíces latinas que se han alimentado de excelsos exponentes musicales, sabiduría y conocimiento adquirido, logrando el respeto y sobre todo el reconocimiento, hacia los suaves y poderosos lienzos sonoros que ha pintado con su voz.

(Gracias a Café Candela por su amable y atenta disposición y a Leiden, por permitirnos adentrarnos en su mundo de una manera humilde y amorosa)