Lecturas de Cortázar

La mayoría de las veces, cuando preguntamos a un lector sobre sus autores favoritos, más de alguno contesta que Julio Cortázar se encuentra entre ellos. Y no puede esto sino hacernos pensar en la extensa e interesante obra que nos dejó como legado el argentino, quien habría cumplido años el pasado 26 agosto. Fue él uno de los más destacados escritores sudamericanos no sólo del siglo XX, sino de toda la historia por todas esas razones que conocemos, siendo la principal su maestría para elaborar cuentos.

Para degustar su trabajo literario, podemos considerar todos los textos que nos dejó (resulta que todo lo que escribió es extraordinario), sin embargo, también podemos destacar entre todas estas obras (dotadas de un trabajado muy bueno en el que se rompe la barrera entre lo real y lo fantástico) con seis obras que nos dicen la razón por la que Julio Cortázar es uno de los autores favoritos de muchos lectores.

  • “Todos los fuegos, el fuego” (1971): Este cuento es parte de una antología titulada de manera homónima, cuyo centro une dos historias que ocurren de forma paralela aunque en lugares y tiempos distintos. En cada una se presenta un triángulo amoroso en el que el fracaso es causado por la falta de comunicación, y donde la incapacidad de amar de los protagonistas de la historia está condicionada por el ensimismamiento en el que se encuentran. La soledad y la incomunicación son la base de ambos relatos, separados por la barrera del tiempo, y que concluyen con la purificación de los personajes por medio de la destrucción.

 

  • “El perseguidor” (1959): Este cuento apareció publicado por primera vez en la antología Las almas secretas. En este, se cuenta la historia de los últimos días en la vida de Johnny Carter, donde la estructura narrativa está plagada de contradicciones, imágenes poéticas, y donde la digresión es el recurso más utilizado y que da una pista sobre la ruptura del tiempo en el que el personaje deambula. Lo más llamativo de este texto es que, a la manera de una composición jazzística -la música que toca nuestro protagonista Johnny, quien ha perdido su saxofón- hay variaciones entre el ritmo, el tiempo, las pausas y los silencios en la construcción del texto.

 

  • Salvo el crepúsculo (1984): Se trata del último libro publicado por el escritor argentino. Siendo una antología de poemas, habla al lector sobre el tango, los poetas, la pintura, el jazz, el amor, las ciudades de París y Buenos Aires, todos ellos aludiendo los temas recurrentes en su obra, recuerdos propios y críticas.

 

  • Historias de cronopios y famas (1962): Esta obra de corte surrealista es llamativa porque presenta una serie de cuentos cortos que en primera instancia despiertan la imaginación de quien los lee. El trabajo se divide en cuatro partes: “Manual de instrucciones”, “Ocupaciones”, “Material Plástico” e “Historias de Cronopios y Famas”. En este trabajo, las historias rompen la rutina de la realidad y mediante el humor se da lugar a la libertad de pensamiento y la expresividad.

 

  • Bestiario (1951): Una colección de ocho cuentos en la que cada narrador nos cuenta hechos cotidianos que se vuelven pesadillas y cambian la percepción del mundo. Al ser el primer libro de este tipo del autor, da sus primeras señales del manejo de lo fantástico, tendencia que se muestra en la mayor parte de su obra posterior. El lector se da cuenta, con un poco del ejercicio de la lectura, que conforme se avanza en ella se perciben, por un lado, lo que dice el relato y lo que se entiende de forma inconsciente, y que al final nos deja estupefactos, como en una puesta en abismo hacia un mundo que oscila entre los real y lo extraño.

 

  • Rayuela (1963): Publicada en París, es considerada su obra más importante y una de las más destacadas dentro del “boom latinoamericano” del pasado siglo. Conocida también como contranovela, nos cuenta por medio del monólogo interior la historia de un traductor argentino exiliado, Horacio Oliveira y su relación con La Maga, así como todos los problemas que tiene en su pareja y consigo mismo, y que a todos los lectores deja la sensación de querer representar el caos de la vida por la manera en que está construida la narración.