Café Tacvuba, eres orgullo mexicano

Fotografía: Auditorio Telmex Oficial

Hace algunos meses, la multitud ovacionaba al cuarteto. A un costado del escenario, mirábamos atentamente lo que ocurría y de pronto Jaffo Lara dijo: “No cabe duda que Café Tacvba es la banda de México, ¿no lo crees?”

Sí, completamente. Los satelucos son una agrupación que, aunque llegó al gusto de las personas después de muchos de sus poderosos antecesores, ahora ellos son la identidad del rock mexicano a nivel mundial y son “la banda” que desbancó, sin lugar a dudas, a otros increíbles exponentes del género en nuestro país.

No importa si nos visitaron hace medio año, apenas y lanzan el llamado y su vasta y diversa legión de fanáticos acude a ellos como si hubieran pasado años desde el último encuentro. Así fue como el pasado sábado 19 de agosto, desde niños pequeños con sus padres hasta personas de la tercera edad se reunieron en el Auditorio Telmex para rendir tributo a los tacvbos, abarrotando casi en un cien por ciento el recinto.

Tan solo quince minutos los alejaron de la hora pactada y de un momento a otro, con las luces apagadas, retumbaron los acordes marciales de “Futuro” y en medio de un frenesí, los espectadores tuvieron ante sus ojos al cuarteto interpretando este maravilloso tema de su más reciente álbum Jei Beibi.

Aunque las nuevas canciones fueron recibidas gustosamente y la idea del show era la presentación oficial del nuevo material, ninguna aceptación se comparó con los temas de antaño que dieron identidad característica a la agrupación. La nostalgia y la locura se desató con “El aparato”, provocando que todos los asistentes se pusieran de pie y corearan frenéticamente cada verso.

Después, un pequeño set de baladas los alcanzó y luego de interpretar “Enamorada”, Meme se posicionó al frente del escenario para hacer uso de la aclamadísima “Eres”, que fue seguida por “Que no”, ofreciendo un efectivo vaivén entre el material legendario y el novedoso de su carrera. Luego llegaron los covers “Como te extraño mi amor”, seguido de “Chilanga banda”, que desató la locura total.

La interacción que mantuvo Rubén Albarrán con sus seguidores fue simpática y entrañable, mientras que el resto de los integrantes se mantuvieron sobrios y sonrientes ante la respuesta de su público. Después de “La chica banda” llegó un encore que anunciaba el eminente final. Durante la pausa, una ballena comenzó a inflarse en la parte superior del escenario y de pronto, Meme se hizo presente acompañado solamente de su teclado para ofrecer “El mundo en que nací”. Prosiguieron “Volcán”, “Pájaros” y “1, 2, 3”, entonces uno de los momentos más memorables de la noche ocurrió: el frontman pidió a todos los presentes que se unieran en un pensamiento de amor hacia todos los estudiantes “Para que puedan exigir sus derechos sin ser violentados”. Uno más para las familias de los 43 chicos de Ayotzinapa y el pronto consuelo por la desaparición de sus hijos. También pidió vibrar en una sintonía de amor que abarcara a todas las mujeres “Para que puedan caminar sin miedo por las calles”. Otro por la comunidad LGBT y un pensamiento de amor más por nuestros hermanos animales y el sacrificio atroz que tienen que vivir para poder alimentarnos y vestirnos,“Cada vez que tengan en su mesa un plato de tacos o una ‘tortita’ ahogada den gracias a nuestro hermano animal que murió en condiciones brutales”, expresó el cantante para después dar paso a los primeros acordes de “El baile y el salón”, que desde minutos antes las personas mostraban el deseo de escuchar, coreando su intro.

Y aunque parecía que éste sería el tema final, los tacvubos obsequiaron  “Déjate caer”, poniendo punto final a un show inolvidable en el que demostraron que, efectivamente, son la banda líder de nuestro país.