Annie Hall, un manifiesto sobre el amor

Una de las mejores maneras de representar los problemas que enfrentamos día a día o simplemente nuestra incertidumbre respecto a ciertos temas, es a través de la comedia. La ironía y el sarcasmo, la falta de seriedad, ¡la risa!, nos dan la oportunidad de darle un sentido distinto a las cosas, un enfoque que no nos sería posible si le damos más importancia de la que merece.

Sobre el amor, tema esencial en cualquier tipo de narrativa, se ha escrito desde diferentes géneros: drama, horror, ciencia ficción, musicales, romance. Por supuesto, la comedia es uno de los favoritos para acercarse al tema, basta recordar los chick flicks que nos han acompañado desde la pubertad, los cuales cada día son más cursis y más difíciles de soportar.

En fin, hace 40 años el guionista, actor y director Woody Allen trajo al mundo a “Annie Hall(1977), protagonizada por él mismo y una inolvidable Diane Keaton. Se trata de una comedia sobre el amor y las relaciones, en la que el actor principal rompe la cuarta pared y se dirige al público en forma de monólogo. Ésta es quizás una sus principales características: a modo de documental, Alvy Singer, un comediante neurótico, recuerda los mejores y peores momentos de su relación con Annie Hall, aspirante a cantante.

El filme, cuyo guion fue escogido hace un par de años como el más gracioso en la historia, logra abordar un tema universal de forma única. Con Nueva York de fondo y el eterno amor de Woody Allen, la historia sigue a estos dos personajes en el día a día de su relación, nada fuera de lo cotidiano. La belleza de la película recae principalmente en la interacción de ambos: entre diálogos divertidísimos, nos enamoramos de Alvy y Annie, de su química y de su peculiar sentido del humor.

Aquí hay que recalcar la fantástica actuación de Diane Keaton, quien ganó el Óscar a Mejor Actriz por dicha película. La intérprete creó un personaje inolvidable no sólo por su carácter independiente, sino que también impuso una moda: quién puede olvidar sus míticos trajes, un estilo masculino y elegante. Parte del estilo de Annie Hall fue diseñado por la misma Diane, mientras que algunos de los más emblemáticos son obra de Ralph Lauren y el resto del equipo de vestuario.

La historia desemboca donde termina la relación: a la orilla del hastío, entre la desesperación y la nostalgia de lo que está por finalizar. “Annie Hall” no es una película de amor más, no tiene el final feliz e irreal que nos gustaría ver; la película refleja a la perfección lo complicado que es mantener una relación y, hasta cierto punto, el narcisismo detrás de querer estar con alguien. Con esta insuperable comedia, Woody Allen creó, en mi opinión, uno de los mejores manifiestos sobre el amor.